La reunión que no va a ninguna parte

La próxima vez que te encuentres atascado en una reunión de negocios interminable, no te quedes ahí sentado y sufriendo en silencio, pero en cambio toma acción. Muchas personas se han sentido atrapados en reuniones de negocios largas donde dan rodeos sin rumbo de un tema a otro. Si te encuentras en una reunión de negocios que no avanza, aquí tienes algunas estrategias para redirigirla y hacerla más productiva.

La reunion que no va a ninguna parte

Toma el control y en lugar quejarte, se lo suficientemente valiente como para proponer una solución:

1. Identifica el problema

¿Falta claridad en los objetivos?
¿Hay demasiadas distracciones o debates sin rumbo?
¿Los participantes no están comprometidos?

2. Re-dirige la conversación

Interrumpe con tacto y di algo como:
«Parece que nos estamos desviando. ¿Podemos volver al punto clave?»
«Para aprovechar mejor el tiempo, ¿podemos centrarnos en la decisión que necesitamos tomar?»

3. Clarifica el propósito y los objetivos

Pide a alguien en la reunión, de preferencia al mejor comunicador, que te ayude a entender cuál es el problema que se está tratando de resolver y lo que debe hacerse.

Resume lo discutido y propón un plan:
«Hasta ahora hemos hablado de A y B, pero aún no hemos decidido C. ¿Cómo podemos avanzar en esto?»

4. Fomenta la toma de decisiones

Si hay estancamiento, pregunta directamente:
«¿Qué información nos falta para decidir?»
«¿Podemos definir los siguientes pasos y responsables?»

5. Gestiona el tiempo y propone soluciones

Si la reunión se alarga sin resultados, sugiere cerrar o planificar una reunión más efectiva:
«Creo que necesitamos datos adicionales. ¿Les parece bien retomarlo con información más concreta?»

6. Propón alternativas

Si no es necesario seguir, sugiere otro enfoque:
«Parece que esto se resolvería mejor con un correo o un pequeño grupo de trabajo. ¿Les parece bien?»

7. Identifica quién toma las decisiones

A veces las reuniones resultan más largas porque nadie sabe quién es el responsable de la decisión. Pregunta quién es y si está listo para decidir.

8. Comienza la reunión con las personas adecuadas

¿Hay personas ausentes que deberían estar en la reunión? Sugiere que programen la reunión para un momento en que todos los interesados puedan estar presentes.

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